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Ruta Arqueológica de los Pueblos Blancos

Programamos y organizamos itinerarios para visitar la Ruta Arqueológica de los Pueblos Blancos. Estas visitas pueden ser grupales con un número abierto de personas que podrán disfrutar con el acompañamiento de una persona que les explicara de los encantos de los yacimientos, identificando su estructura, objetivo, función en la época y la historia que lo rodea.

Todas estas actividades están complementadas con una amplia información del resto de recursos de la comarca, así como reserva de actividades, alojamientos, restaurantes, albergues y hoteles de mayor categoría que nos encontramos en la Sierra.

La Ruta Arqueológica de los Pueblos Blancos es el resultado de una iniciativa impulsada desde la mancomunidad de Municipios de la Sierra de Cádiz, basada en el interés por la recuperación y puesta en valor de gran parte del patrimonio arqueológico de la Sierra. Esta preocupación por el estudio, la conservación y la posterior labor de divulgación de los yacimientos desde la óptica del turismo cultural y activo se ha consolidado en un proyecto capaz de aportar a los municipios de la ya consolidada Ruta de los Pueblos Blancos un nexo de unión con su pasado y una nueva forma de disfrutarla.

Los diferentes yacimientos arqueológicos se organizan cronológicamente para así conformar tres itinerarios según los diferentes periodos históricos.

Prehistoria

El fenómeno megalítico andaluz encuentra en la Sierra de Cádiz algunos de sus más significativos ejemplos. La ruta de la Prehistoria ha recogido aquellos monumentos megalíticos que reúnen las condiciones más aptas tanto en grado de conservación, relevancia de los monumentos y adaptabilidad para la visita.

El dolmen del Charcón (El Gastor), el dolmen de Alberite (Villamartín), las necrópolis prehistóricas de Tomillos (Alcalá del Valle) y Fuente de Ramos (Puerto Serrano) constituyen impresionantes muestras del mundo funerario prehistórico. Con un tamaño colosal y peculiaridades extraordinarias que los hacen únicos, estas tumbas de piedra nos traen imágenes de un lejano universo ritual: el de aquellos antepasados que habitaron estas sierras desde el Neolítico a la Edad del Bronce.

 

Ciudades Romanas

Como provincia del Imperio Romano, la Betica se configuró bajo el sólido tejido de las ciudades romanas, las cuales estructuraban el territorio mediante lazos de jerarquía y derechos en relación a la gran metrópolis. De este modo, los antiguos asentamientos de íberos y demás habitantes oriundos, si bien mantuvieron la mayor parte de su morfología, también comenzaron a incluir elementos urbanos propios de Roma. Por su parte, aquellas ciudades fundadas de nueva planta se levantaron con las directrices del urbanismo romano y muchas conservan gran parte de su trazado. En la Sierra de Cádiz, podemos ver estas estructuras en yacimientos como El Cerro de la Botinera (Algodonales), Ocuri (Ubrique), Sierra de Aznar o Carissa Aurelia (Espera) donde podemos apreciar el complejo mundo funerario romano en sus dos imponentes necrópolis.

 

Frontera Castellano-nazarí

En la Edad Media la Sierra de Cádiz fue una zona conflictiva por hallarse en los límites territoriales de dos grandes estados enfrentados. En la parte más occidental, las tropas castellanas avanzaban posiciones ganando plazas de Al Andales; en Andalucía oriental, el reino nazarí de Granada resistía los envites de la reconquista. Fueron momentos de gran actividad constructiva de los cuales nos han llegado importantes ejemplos de arquitectura tanto civil como el barrio nazarí de Benaocaz, como defensiva: fortalezas de Olvera o Zahara y murallas de Torre Alháquime y Setenil. Además de de castillos y torres, se conservan partes de antiguos caminos y calzadas, como las de Grazalema y Villaluenga, que conectaban las poblaciones serranas en la Edad Media y cuyo control era de vital importancia para asegurar la subsistencia de los pueblos.